Programa institucional para protección,
conservación, restauración y reforestación del manglar.


Colaboramos en la protección, conservación, restauración y reforestación de las áreas de manglar, en ambos litorales de México en el ámbito de las atribuciones de ésta Secretaría de Marina.

Fortalecemos las acciones de la SEMAR enfocadas a la protección y conservación del manglar en sitios que estén fuera de algún tipo de protección especial para disminuir su deterioro. Asimismo, incrementar la restauración, reforestación y educación ambiental del personal militar y civil dentro de las jurisdicciones navales enfocadas a la conservación de este ecosistema.

Metas Institucionales al 2018:

 

MANGLAR SEMAR

 

Importancia de los manglares

Los manglares y los suelos de los humedales costeros desempeñan una función importante en la depuración del agua eliminando las altas concentraciones de nitrógeno y fósforo, así como en algunos casos los productos químicos tóxicos.

Los humedales costeros se caracterizan por tener funciones hidrológicas, de contigüidad, de regulación climática, de estabilización costera, de producción primaria que mantiene la biodiversidad marina y terrestre que depende de ellos.

Esta producción primaria es esencial para el mantenimiento de los estuarios, los arrecifes de coral y la dinámica poblacional de las especies marinas pelágicas.

La materia orgánica en descomposición generada por las hojas de manglar es el elemento más importante de la cadena trófica en las lagunas costeras y estuarios, constituyendo más de 20% del alimento de especies de invertebrados y peces herbívoros.

Los manglares son sitios de forrajeo, caza, refugio, anidación, crecimiento y alimentación para muchas especies de fauna de los ecosistemas con los cuales hace conexión, y de esta manera constituyen corredores biológicos que dan continuidad a los ecosistemas.

Asimismo, son ecosistemas que tienen una función importante como zona de transición, conexión y amortiguamiento entre el medio acuático y terrestre. Existe contigüidad directa entre los manglares y las selvas altas, medianas o bajas típicas de las zonas tropicales, generalmente con una zona de transición entre ambos ecosistemas.

Estas zonas de transición son muy importantes para la conservación de la biodiversidad, porque incluyen especies de los dos ecosistemas en contacto, además de ser el hábitat de especies únicas, endémicas a estas zonas de transición, así como especies migratorias y en peligro de extinción.

También, proporcionan servicios ambientales tales como, el proveer sustento alimenticio para numerosas comunidades humanas establecidas en la costa, porque son el hábitat de crianza y desove de poblaciones de peces, crustáceos y moluscos al recibir alevines, larvas, postlarvas y juveniles interés comercial y de subsistencia. De manera que su degradación repercute de manera significativa sobre el deterioro de la pesca.

Existe una correlación positiva entre la extensión y estado de conservación de la zona de manglares y el volumen de captura de peces y camarones en las aguas adyacentes.

Es importante mencionar que los principales recursos pesqueros como peces, crustáceos y moluscos, que provienen de las zonas más profundas de los esteros, del mar y ríos ingresan como parte de los arrastres planctónicos o en los flujos y reflujos o bien por movimientos propios a las partes más someras de los humedales, donde encuentran alimento, refugio y sitios de crianza.

Además, son sumideros de gases de efecto invernadero como el carbono y que su conversión para uso agropecuario y su destrucción liberan grandes cantidades de dióxido de carbono, que es el gas responsable de por lo menos 60% del aumento de la temperatura mundial o efecto de invernadero.

 

SEMAR MANGLAR 2

 

Estos manglares protegen a centros, poblaciones e infraestructura costera de los efectos destructivos del oleaje y viento generado por huracanes y tormentas, así como de las inundaciones. Asimismo, desempeñan una función crítica en la protección y estabilización de la costa contra las mareas de tormenta y otros fenómenos climáticos; reducen la fuerza del viento, las olas y las corrientes, intrusión salina, y de la erosión costera. Los humedales costeros contribuyen a recargar acuíferos subterráneos que almacenan el 97% de las aguas dulces no congeladas del mundo.

En México la NOM-022-SEMARNAT-2003, Que establece las especificaciones para la preservación, conservación, aprovechamiento sustentable y restauración de los humedales costeros en zonas de manglar, tiene por objeto establecer las especificaciones que regulen el aprovechamiento sustentable en humedales costeros para prevenir su deterioro, fomentando su conservación y, en su caso, su restauración.

Fuente de información: NORMA Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT-2003, Que establece las especificaciones para la preservación, conservación, aprovechamiento sustentable y restauración de los humedales costeros en zonas de manglar, publicada en el DOF el 10 de abril de 2003.